Your essential guide to Marrakech

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By Emine Saner

British-based features and travel journalist Emine writes for titles including Vogue, The Guardian and British Airways’ High Life.

Find your bearings

Think of Mandarin Oriental, Marrakech, as a luxury retreat from this most spirited of cities – a haven of still pools, calming willow trees and rose gardens. If you do fancy a walk, stroll down the palm-fringed drive and head to the Museum of African Contemporary Art Al Maaden next door. It features modern works by some of Africa’s most exciting artists, and a store selling products from local designers. If you feel like a fix of culture and energy, take a 15-minute cab ride to the Medina (the city’s walled old city), or to the commercial, and increasingly hip, Guéliz quarter in the New Town

Alimento para la mente

En los últimos años, un número de pequeñas pero ambiciosas galerías se han inaugurado en Guéliz. La diminuta David Bloch Gallery exhibe nuevas obras de arte locales e internacionales, mientras que la cercana Comptoir des Mines Galerie también cuenta con obras de arte contemporáneas. Inaugurado en octubre de 2017, el Musée Yves Saint Laurent Marrakech es una celebración de las cuatro décadas del maestro Yves Saint Laurent en las que cambió la moda y el diseño, y de su amor por la ciudad de Marruecos, que convirtió en su segundo hogar. Se encuentra ubicado en un conocido edificio diseñado por los arquitectos creadores de la Chiltern Firehouse de Londres y de la tienda de Balmain en Nueva York.

Musée Yves Saint Laurent Marrakech

La fachada chic del nuevo Musée Yves Saint Laurent Marrakech.

Jardín Majorelle

El Museo Bereber, dentro del Jardín Majorelle, rinde homenaje a la herencia creativa de la cultura bereber.

David Bloch Gallery

La David Bloch Gallery es un espacio contemporáneo que exhibe obras de artistas marroquíes e internacionales.

Comptoir des Mines Galerie

Contemple un poco más de lo mejor de la creatividad contemporánea marroquí en Comptoir des Mines Galerie.

Compre como un lugareño

Marrakech es más que sus zocos. Por supuesto, una visita a la ciudad sin pasear por sus laberintos de puestos (compre babuchas, alfombras y el famoso jabón negro de la ciudad) sería impensable. No obstante, también hay un gran número de tiendas interesantes y de artesanos de mucho talento para descubrir fuera de la Medina. Guéliz incluye marcas internacionales y famosos creadores locales. Yahya, dirigida por un diseñador marroquí nacido en Londres, hace elementos para el hogar exclusivos y exquisitos, como piezas de iluminación y de arte decorativo, mediante el uso de técnicas tradicionales de orfebrería. Unas puertas más abajo Kaftan Queen crea prendas chic, aunque no excesivamente formales. También puede dirigirse a 33 Rue Majorelle, una de las varias tiendas de concepto de Marrakech, que ofrece excéntricos artículos para el hogar y piezas de diseñadores locales establecidos y emergentes. El modesto centro comercial de Al Mazar es el hogar de la boutique Nectarome, la brillante marca de productos para el cuidado de la piel marroquí. Algunos de sus productos se emplean en los tratamientos de The Spa de Mandarin Oriental, Marrakech.

https://photos.mandarinoriental.com/is/image/MandarinOriental/dmo-momrk-concierge

Solo en Marrakech...

“Fueron el diseñador de moda Yves Saint Laurent y su pareja Pierre Bergé quienes crearon el primer museo del mundo de la cultura bereber, que la gente puede seguir visitando aquí, en Marrakech, dentro del Jardín Majorelle.’ 

Zineb Meliani, director de conserjería de Mandarin Oriental, Marrakech

Disfrute de las vistas

La plaza Yamaa el Fna es, desde hace más de mil años, el lugar de reunión de toda la comunidad. Diríjase allí una vez caída la noche para disfrutar de todo el ambiente, cuando las multitudes rodean a los bailarines, músicos, acróbatas y cuentacuentos, y los marroquíes comen en los puestos de comida. Durante el día, escape del calor con una visita al Jardín Majorelle subtropical. Creado por el pintor francés Jacques Majorelle, este pequeño pero frondoso jardín fue comprado en 1980 por Yves Saint Laurent. Hay muchos lugares bellos e históricos, como el palacio de la Bahía del siglo XIX, pero, para un contraste moderno, también puede buscar ejemplos del dinámico panorama artístico callejero de Marrakech.

Un brindis por su llegada

El Kechmara es un animado bar y restaurante que ocupa varias plantas. No dude en unirse a los hípsters en la azotea.

Viaje en el tiempo

Aunque estaban ocupados con la 2ª Guerra Mundial, Winston Churchill le insistió a Franklin D. Roosevelt para que se tomara el tiempo necesario para acompañarla a Marrakech (habían estado en la Conferencia de Casablanca, discutiendo la estrategia de los Aliados). “No puede venir al Norte de África”, le dijo al presidente de EE. UU., “e irse sin ver Marrakech”.

Coma con estilo 

Ling Ling, la divertida hermana menor del grupo de restauración de lujo Hakkasan, ha hecho sentir ya su presencia en la ciudad, atrayendo a lo más granado y moderno de los visitantes internacionales. Pida platos para compartir de cocina contemporánea cantonesa mientras disfruta de las vistas del lago, iluminadas por la luz de las velas, y de los ritmos más de moda pinchados por los DJ residentes. En Guéliz, el Grand Café de la Poste es un elegante oasis retirado del mundo moderno. Entre en su elegante comedor de llamativas baldosas decorado con palmeras y se verá transportado a las sofisticadas brasseries de los años veinte. En la Medina, Nomad es el lugar que debe visitar. Encuentre un pequeño callejón con una simple puerta y un cartelito y recibirá el premio a su espíritu aventurero: consiga una mesa en uno de sus pisos llenos de terrazas iluminadas por velas y disfrute de platos marroquíes contemporáneos. Es un lugar maravilloso para disfrutar de la puesta de sol sobre la Medina, mientras el muecín llama a la oración y el aire de la noche trae aromas de especias del zoco que se encuentra justo debajo.

Deje tiempo para relajarse

Deje tiempo para relajarse

Spa y bienestar

No se pierda el spa del Mandarin Oriental, Marrakech. Cada suite de tratamiento muestra el mismo lujo sencillo que el resto del hotel, incluidos baño, vestidor y jardín privados, y experimentados y amables terapeutas. También cuenta con un destacado baño turco y una preciosa piscina interior. Más allá del hotel, no deje que el nombre lo confunda: el jardín real del siglo XVIII Arsat Moulay Abdeslam Cyber Park sigue siendo un bello oasis de tranquilidad, aunque cuente con una potente red de wifi. Dé un paseo a la sombra mientras elige el punto adecuado para su foto de Instagram.

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Y por último

Déjese sorprender por el colorido Riad Yima, con su galería y su sala de té, restauradas por Hassan Hajjaj, el famoso artista pop nacido en Marrakech.

Las mejores tiendas de Marrakech